Con más de 80 años cumplidos y ya retirado, Melchor ha decidido dar a su vida, un nuevo impulso y ha querido dedicarse a escribir, adoptando para esta primera novela el seudónimo de Antonio Costas. Una vez terminados sus estudios de derecho, se dedicó enteramente a la empresa que había fundado su padre: agencia de viajes. La gestión del negocio le ha llevado a conocer todo nuestro mundo, y recorrer en múltiples ocasiones varios países de América. Nació en el seno de una familia acomodada, de padre catalán y madre gallega, y gozó su juventud con sus 6 hermanos y hermanas, de los que sigue disfrutando, aunque alguno de ellos desgraciadamente ya han fallecido.