AJ Rochi siempre fue una niña muy madura, con inquietudes literarias desde su temprana edad. La conocí, como al resto de su familia, porque nos unía una gran amistad; esa niña inquieta, curiosa, preguntona e investigadora, se convirtió en una excelente abogado, quien no sólo se limitó a litigar, sino que dedicó parte de su tiempo profesional a la investigación y redacción de documentos ilustrativos de casos y sus soluciones, los cuales sirvieron de modelo a otros profesionales. Hoy, con el nacimiento de ELLIOT, brota toda esa creatividad engendrada desde su infancia, alimentada con el legado de sus padres y dirigida a esos niños por los que siempre ha trabajado, llevada de la mano por su niño interior, que nunca la abandona; he allí la pureza de su mensaje.
Esther Gauthier